Bocas de Septiembre.
La parte floja de esta revista tan buena, para mi, es la portada, como en la de Marilyn, en este número se pelaron con la foto de la tapa que se ve como de baja calidad y con un juego tipográfico que busca ser moderno, pero termina viéndose un poco desordenado e infantil, parece que estuvieran en una búsqueda, no es algo que esté mal, pero yo diría que está, esta portada, en camino a ser algo tipográficamente revelador.
La revista trata temas de contenido muy serios con un tratamiento gráfico que busca hacerla divertida, dinámica y a mi eso es lo que me hace sentir ganas de leerla. El Tiempo tiene un esquema gráfico de las cifras, tipo infográfico, que ya está clarísimo en todas sus publicaciones y que es un recurso bonito, pero para cada una de ellas deberían inventarse una nueva fórmula.
Las aperturas de cada artículo, en Bocas, son una sorpresa grata en general. Las crean llamativas y cero monótonas por las distintas fuentes que usan y como juegan con ellas, las hacen muy dinámicas, los tipos parecen juguetes…
La calidad de las fotos no siempre es buena, una lástima, pero las entrevistas son muy entretenidas.